Crowdfunding en el Sector Inmobiliario

Financiación Participativa o «Crowdfunding» en el Sector Inmobiliario en España

Este texto se ocupa del «Crowdfunding en el Sector Inmobiliario» en España.

La financiación social está regulada por la Ley 5/2015, que impone la supervisión de la CNMV.

Financiación Social o Crowdfunding en el Sector Inmobiliario

Se advierte que «las proyecciones de rentabilidad deberían estar hechas con moderación», y recomienda estar atentos a quiénes son el equipo gestor y en qué clase de activos se ofrece invertir. «Hay que ser cautos, como con cualquier inversión», concluye.

Llamado también financiación social o micromecenazgo , el «crowfunding» permite que un amplio colectivo de personas inviertan pequeñas cantidades en un mismo proyecto. Esta actividad captó entre 90 y 120 millones en España en 2015 , y este año podría llegar a 250, según las estimaciones de Daniel Oliver, presidente de la Asociación Española de Crowfunding. La actividad está regulada por la Ley 5/2015 de Fomento de la Financiación Empresarial, que impone a las «plataformas de financiación colectiva» la supervisión de la CNMV. De momento, sólo se ha autorizado a «Bolsa social», y el resto de plataformas están en el proceso.

Además, la nueva ley marca limitaciones para inversores no profesionales : 3.000 euros por proyecto y 10.000 euros para la misma web. Para Oliver, la variante inmobiliaria del «crowfunding» podría tener un fin social como «poner dinero para la rehabilitación de inmuebles históricos» en las grandes ciudades. A diferencia de las socimi (fondos de inversión inmobiliarios) permite destinar el capital a un único activo y conocer directamente de cuál se trata.

En la actualidad, plataformas como « Housers » y «The Crowd Estates» ya permiten en España invertir en inmuebles por una cantidad asequible:

«Con un solo click»
Los emprendedores Antonio Brusola (Tono), y Álvaro Luna crearon «Housers» a mediados de 2015 , y lo que en un principio iba a ser un fondo para adquirir activos inmobiliarios, ha terminado por ser una plataforma online de inversión social con casi 4.000 usuarios registrados y 1.250 inversores. «Un instrumento inversor que permite acceder a la gente a productos que antes no podía» desde 100 euros «con un sólo click y sin trámites» , explica este emprendedor, quien junto con su socio han pasado de captar 25.000 euros hace siete meses a unos 600.000 euros en enero. La inversión más habitual es la compra de un edificio, para reformarlo y, posteriormente, alquilarlo durante dos o tres años. Por ejemplo, esta semana cerraron la compra de una vivienda en el centro de Valencia por 127.262 euros provenientes de 142 inversores. Desde esta plataforma destacan que los proyectos que se anuncian pasan por una rigurosa selección que puede durar mínimo 15 días.

Brusola añade que mes a mes revisan todos los proyectos y que cuando se abre una ronda de financiación, el dinero comprometido por los inversores se deposita en una cuenta bancaria a su nombre hasta que no se cierra la operación y se transfiere a la sociedad que lo gestionará. Además en la web se sube toda la información del inmueble y los participantes reciben parte de las rentabilidades de los alquileres y de la venta posterior: «Todavía se pueden comprar cosas de calidad con buenos descuentos », concluye Brusola.

1.500 usuarios
En febrero de 2015, el catedrático de la Universidad de Girona Josep Lluís de la Rosa y el experto en márketing Óscar Trabazos crearon «The Crowd Estates» , que aloja ya a 1.500 usuarios registrados y que hasta la fecha ha captado 30 proyectos que pasan por un examen previo, a través de herramientas de big data, visitas o la petición de documentación.

Una vez pasado este filtro se abre una ronda, dos meses de media y, en la que se puede invertir directamente en el capital de la empresa, vía transferencia bancaria, comprando tickets de entre 500 y 3.000 euros para la recuperación de edificios: «Nos centramos en pequeños pisos , así vamos atrayendo nuevos inversores y testeando la plataforma.Somos muy prudentes y queremos probarlo todo muy bien», explica Trabazos.

Fuente: ABC, septiembre 2017

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